Para mí lo más importante es la familia. Me encanta regalonearlos. Una de mis maneras de entregarles cariño es sorprendiéndolos todos los días con algo rico para comer. Soy la mamá más feliz del mundo cuando toda mi familia está reunida en la mesa. Me gusta que mi marido me cuente como le fue en la pega, o que me hijo nos cuente que metió un gol en un partido del colegio, o que mi niñita me diga: ¡quiero más postre mamá!
